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El Nuevo País - 24 de abril de 2002
Patricia Poleo

Factores de Poder(Parte 7)
***El cinismo con el que ha actuado Pedro Carmona me obliga a escribirle esta carta pública, en la que digo algunas verdades que estoy segura de que él identifica***

Doctor Pedro Carmona:Siempre he agradecido ser periodista de medios impresos, porque lo que uno dice puede constatarse de manera inmediata, con sólo revisar periódicos de archivo.Todos estos días he estado escuchando sus declaraciones en radio y televisión y creo que me he equivocado. Me he equivocado porque en todas mis crónicas lo he tratado con el respeto que consideraba usted se merecía, por la gallardía de asumir todas las responsabilidades de lo que en este diario hemos llamado El Carmonazo. Creo que usted no se merecía mi respeto.Quiero que usted sepa que testimonios posteriores a la publicación de mis crónicas no sólo han corroborado muchos de los pasajes que en ellas describí, sino que también han ampliado la información, enriqueciendo la historia.Hay pasajes que nunca podrán ser desmentidos, porque fueron presenciados por innumerables testigos. Los que por ejemplo se refieren a las actitudes de Isaac Pérez Recao la madrugada del viernes en la Comandancia General del Ejército, es uno de esos pasajes. Usted, sin embargo, pretende manipular a la opinión pública concentrándose en aclarar que Isaac no es accionista mayoritario de la empresa Venoco y que, por lo tanto, ésta no es la circunstancia que lo relaciona a usted con Pérez Recao. Lo que ningún periodista le ha repreguntado, señor Carmona, es entonces ¿qué lo relaciona a usted con Pérez Recao? ¿Cuál es el fuerte lazo que los une?, ¿O es que usted, señor Carmona, tendrá el cinismo de negar que sí existe una fuerte relación entre ambos? Isaac Pérez Recao, además, aparece en imágenes junto a usted en el primer mensaje que da a la ,nación, acompañado de militares. El joven que aparece guardándole sus espaldas con una sofisticada arma lanzagranadas es Marcelo Sanabria, mano derecha de Isaac. Daniel Romero, empleado de Pérez Recao, fue quien redactó el decreto que usted avaló. ¿O es falso que cuando la doctora Cecilia Sosa intentó hacerle entrar a usted en razón acerca de los errores brutales que se estaban cometiendo, cuando ella intentó hacerle ver que el decreto era autoritario y fascista, usted le respondió: "Eso está hecho ¡Y punto!"Con mi trabajo yo no he intentado lavarte la cara a nadie. La única cara que lavo es la mía, todos los días y lo hago con mis propias manos. Usted intriga insinuando que he ayudado con mis crónicas a Carlos ortega, aunque no lo nombra, porque así ha actuado usted, a hurtadillas. Por político -que yo no lo soy y jamás lo quiero ser- Carlos Ortega le ha lavado la cara a usted y ha evitado decir verdades que lo dejarían a usted muy mal parado. ¿O acaso es falso que usted pidió en Televen, el jueves en la mañana, que no lo sentaran al lado de Carlos Ortega, porque quería deslindarse de él, ¿Acaso es falso que usted desconoció acuerdos a los que se había llegado en reuniones, en las que siempre estaba Isaac Pérez Recao acerca de la necesidad de que todos los sectores de la vida nacional, incluido el MVR, formaran parte de una transición, que en todo momento se habló debía de ser democrática? ¿Es falso que la única persona capaz de controlar su agenda, y así lo decía en público, era el joven Pérez Recao? No mienta señor Carmona, porque le advierto que hay personas dispuestas a declarar lo que vieron. Por ejemplo, en una oportunidad Isaac Pérez Recao dijo, en presencia de demasiados testigos: "¡Dime dónde y cuándo, que yo te pongo a Pedro Carmona aquí!" ¿Será que tantos testigos mienten?Usted le ha hablado a todos los periodistas intentando descalificarme. ¿Sería capaz de recibirme en su casa, a dónde yo iría acompañada de varios testigos que participaron de reuniones en las que usted siempre estuvo acompañado de Pérez Recao, y en la cara de estos testigos decirme que yo miento? Recíbame, señor Carmona, bajo estas condiciones. Atrévase y demuéstrele al país que usted es quien todos creíamos que era. Usted tiene toda una maquinaria, que incluye un servicio de Internet, intentado desvirtuar un trabajo serio que usted sabe basado en la verdad. No me obligue a seguir en el tema, porque mis principios éticos me impiden asumir esto como una cuestión personal. Tal como lo he dicho públicamente, sólo he publicado los hechos que fueron corroborados por varios  testigos, independientes unos de otros. He dejado por fuera lo que suena a chisme e intriga. Usted sabe, señor Carmona, que desde hace mucho tiempo, yo sabía lo que estaba pasando. Usted lo sabe. No sea cínico.Los errores de Isaac Pérez Recao, o su participación, serán aclarados por él mismo, y mi intuición periodística me dice que será más honesto que usted, señor Carmona.

                                                                                                                 Atentamente

                                                                                                                 Patricia Poleo

P.D. Espero su respuesta. Espero que me dé la entrevista a la cual acudiré con mis testigos.



 

 

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