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***Según el abogado de Isaac Pérez Recao, éste embarcó a los periodistas en Miami como reacción al allanamiento en su casa. ***Amenazas y hechos demasiado obvios alrededor de Pérez Recao.***

Para que el país vuelva la calma, para que de verdad podamos sentarnos a dialogar, hay que empezar por hablar con la verdad. Única y exclusivamente con la verdad.

El compromiso de la verdad tiene que ser de parte de ambos bandos. No puede existir un Ministerio Publico eficiente para allanarle la casa a Isaac Pérez Recao, pero ciego, sordo y mudo ante las pruebas contundentes que se han recabado de las responsabilidades de la masacre del 11 de abril, y que señalan en su mayoría hacia miembros activos del MVR, y en primer lugar al presidente Hugo Chávez, quien ordenó activar el Plan Ávila, que contempla, entre otras cosas, la impunidad para los soldados que aniquilen a sus compatriotas, en este caso desarmados compatriotas.

Si Isaac Pérez Recao es responsable de algo, no es de haber participado o no en combinaciones que se hicieron para sacar democráticamente del poder a Hugo Chávez, sino de haber contribuido a que ese esfuerzo tan participativo fuese finalmente inútil.

Está claro que Pérez Recao debe responderle a la justicia, siempre que ésta sea eso: justa. Siempre que los allanamientos se hagan de forma legal. Siempre que no haya de por medio sombra de armas, de uniformes, el estigma del revanchismo y la venganza.

Estoy escribiendo esta columna desde Miami a dónde Pérez Recao me citó para, según él, desvirtuar lo que he dicho acerca de su participación en El Carmonazo. Por teléfono le advertí a Isaac que en ningún modo podría utilizarme para acusar a terceros sin pruebas de por medio, y le enumeré (entre él y yo) los informantes que yo tengo, a quienes él conoce y que, por ende, él no podría desmentir en ningún caso.

Una de las condiciones para realizar la entrevista fue que la franqueza privara en la conversación. Eso acordamos.

Pero Isaac Pérez Recao vuelve a comportarse como un muchacho. A pesar de que realicé el viaje sólo para entrevistarlo, de manera que se conociera su punto de vista también a través de esto medio, no atendió los teléfonos. Quien si respondió la llamada, ya pasadas las 5 de la tarde, fue su abogado Reinaldo Gadea Pérez, el mismo que en una entrevista telefónica con Globovisión se refirió a este diario como "un periódico de escasa circulación".

La conversación telefónica con Gadea fue la que sigue:

PP: Doctor Gadea, es Patricia Poleo. Estoy en Miami como quedamos.
RGP: Sí, Isaac Rafael no quiere atender a la prensa después del allanamiento de anoche.
PP: ¿ Por qué no me avisó con tiempo para que no viniera a Miami? Solamente vine a hablar con él...
RGP: Yo digo lo mismo... Él debió avisar... usted sabe que venían otros periodistas y no atendió a nadie a pesar de mis recomendaciones como abogado.
PP: Isaac se vuelve a portar como un muchacho. De cualquier modo, le dejé un mensaje en su contestadora telefónica; dejando claro, además, cual es mi posición sobre el allanamiento a su casa.
RGP: Yo sólo tengo contacto telefónico con él cuando me llama. Le diré que usted lo llamó...
PP: Gracias...

No sé si es cierta la versión de Gadea Pérez acerca de la repentina desaparición de su defendido Isaac Pérez Recao, y tampoco sé si es cierto que no atendió al resto de los periodistas que vino a Miami a entrevistarlo. Yo cumplí con mi palabra de darle su derecho a réplica.


Amenazas demasiado obvias.
Ayer, en la casa de ml padre, se recibió una llamada telefónica. Un hombro dejó el siguiente mensaje:
-Dígale a Patricia Poleo que de parte de Isaac Pérez Recao ella firmó su sentencia de muerte, esté donde esté.
Creo que la amenaza es demasiado obvia para venir realmente de Pérez Recao, como sería también demasiado obvio que el uniforme del general Medina Gómez hubiese sido dejado en su casa por descuido. Ojalá otros intereses no se estén valiendo de esta coyuntura para hacer daño y que queden otros señalados como responsables. Ahí les dejo eso.

Miami, Florida.

 

 

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